Decreto de Alcaldía N.° 05 23.02.2021
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Municipalidad Metropolitana de Lima
DECRETO DE ALCALDÍA N° 05 LIMA, 23 DE FEBRERO DE 2021
EL ALCALDE METROPOLITANO DE LIMA VISTO:
El Informe N* D00001 1-2021-MML-GPV de la Gerencia de Participación Vecinal, el Informe N* D000052-2021-MML-GP-SOM de la Subgerencia de Organización y Modernización perteneciente a la Gerencia de Planificación, el Memorando N° D000144-2021-MML-GP de la Gerencia de Planificación, y el Informe N° DO00138-2021-MML-GAJ de la Gerencia de Asuntos Jurídicos de la Municipalidad Metropolitana de Lima, y;
CONSIDERANDO:
Que, el Artículo 194 de la Constitución Política del Perú, en concordancia con el Artículo |! del Titulo Preliminar de la Ley N° 27972, Ley Orgánica de Municipalidades, establece que los Gobiernos Locales gozan de autonomía política, económica y administrativa en los asuntos de su competencia. Dicha autonomía radica en la facultad de ejercer actos de gobierno, administrativos y de administración, con sujeción al ordenamiento jurídico:
Que, el Artículo 42 de la Ley N° 27972, precisa que mediante Decreto de Alcaldía se establecen normas reglamentarias y de aplicación de las ordenanzas, se sancionan los procedimientos necesarios para la correcta y eficiente administración municipal y resuelven o regulan asuntos de orden general y de interés para el vecindario, que no sean de competencia del Concejo Municipal;
Que, el Artículo 74 de la citada Ley, dispone que las municipalidades ejercen, de manera exclusiva o compartida, una función promotora, normativa y reguladora, así como las de ejecución y fiscalización y control en las materias de su competencia, en concordancia con la Ley N° 27783, Ley de Bases de la Descentralización
Que, conforme al numeral 1, del Artículo 84 de la Ley Orgánica de Municipalidades, las municipalidades provinciales, en materia de programas sociales, de defensa y promoción de derechos, entre otras, ejercen las funciones específicas exclusivas de planificar y promover el desarrollo social en su circunscripción en armonía con las políticas y planes nacionales y regionales, de manera concertada con las municipalidades distritales de su jurisdicción a fin de establecer canales de comunicación y cooperación entre los vecinos y los programas sociales;
Que, el numeral 5 del Artículo 161 de la Ley Orgánica de Municipalidades, señala que, en materia de población y salud, la Municipalidad Metropolitana de Lima tiene entre sus competencias y funciones metropolitanas especiales (i) controlar el cumplimiento de las normas de higiene y seguridad en establecimientos industriales, comerciales, educativos, recreacionales y en otros lugares públicos, en coordinación con el Ministerio de Salud; (ii) supervisar la acción de las entidades privadas que brinden Servicios de asistencia, en coordinación con los órganos de gobierno competente; (ii) promover la realización de proyectos de evaluación del nivel nutrición y de apoyo alimentario a los sectores de bajos recursos;
Que, la Organización Mundial de la Salud el 11 de marzo de 2020, calificó el brote del COVID- 19, como una pandemia al haberse extendido en más de cien países del mundo de manera simultánea. Acorde a ello, mediante Decreto Supremo N° 008-2020-SA, se declaró la Emergencia Sanitaria a nivel nacional, y se dictaron medidas para la prevención y control para evitar la propagación del COVID-19;
Municipalidad Metropolitana de Lima
Que, con Decreto Supremo N° 044-2020-PCM de fecha 15 de marzo de 2020, se declaró el Estado de Emergencia Nacional por un plazo de quince días calendario y se dispuso el aislamiento social obligatorio (cuarentena) por las graves circunstancias que afectaban la vida de la Nación a consecuencia del brote del COVID-19. Posteriormente, a través del Decreto Supremo N° 184-2020-PCM, se dejó sin efecto la referida norma y se declaró el Estado de Emergencia Nacional por el plazo de treinta y un (31) días calendario, a partir del martes 1 de diciembre de 2020, por las graves circunstancias que afectan la vida de las personas a consecuencia de la COVID-19, plazo que ha sido prorrogado hasta el 28 de febrero de 2021 por Decreto Supremo N° 008-2021-PCM;
Que, conforme al Artículo 5 del Decreto Supremo N° 184-2020-PCM, se establece que durante la vigencia del Estado de Emergencia Nacional, los Gobiernos Regionales y Locales contribuyen al cumplimiento de las medidas establecidas en dicho Decreto, en el marco de sus competencias;
Que, en este contexto, mediante Resolución Ministerial N° 383-2020-MINSA de fecha 13 de junio de 2020, se aprobú el Documento Técnico “Orientaciones sobre condiciones sanitarias mínimas para preparar alimentos en “olla común” en situaciones de emergencia sanitaria”, el cual tiene por finalidad contribuir con la salud de la población que accede a alimentos elaborados o preparados culinariamente en las denominadas “ollas comunes”;
Que, el citado Documento Técnico, señala que los Gobiernos Regionales y Locales, tienen la responsabilidad de contribuir para facilitar que los responsables de preparar las "ollas comunes” puedan implementar las condiciones sanitarias mínimas. Asimismo, dispone que las Municipalidades son responsables de la difusión del referido Documento Técnico, así como de brindar asistencia técnica para su implementación y realizar la vigilancia sanitaria con fines de asistencia técnica en sus respectivos distritos;
Que, a través del Informe N° D000011-2021-MML-GPV de fecha 09 de febrero de 2021, la Gerencia de Participación Vecinal señala que la iniciativa “Manos a la Olla” fue lanzada el año 2019 por la Municipalidad Metropolitana de Lima, a través del Voluntariado Municipal, como la primera iniciativa que busca fortalecer el rol de las ollas comunes y su auto sostenibilidad, logrando a la fecha, sistematizar un registro de 974 ollas comunes georreferenciadas, pertenecientes a distintos distritos de Lima Metropolitana, habiéndose apoyado a la fecha, un total de 355 ollas comunes en 21 distritos, distribuyendo más de 306,727 raciones de comida; en ese sentido, en mérito a la importancia de la citada iniciativa, presenta el proyecto de la Guía de Réplica “Manos a la Olla”, con la finalidad que sirva como documento guía para su implementación:
Que, con Memorando N° D000144-2021-MML-GP de fecha 19 de febrero de 2021, la Gerencia de Planificación remite a la Gerencia de Asuntos Jurídicos, el Informe N° D000052-2021-MMLGP-SOM de la Subgerencia de Organización y Modernización, el cual señala que la Iniciativa *Manos a la Olla” ha servido para atender las necesidades alimentarias de la población más vulnerable y apoyar a las Ollas Comunes en la implementación de protocolos adecuados para la lucha contra el COVID-19; concluyendo que la Gerencia de Participación Vecinal resulta funcionalmente competente para proponer el proyecto de la Guía de Réplica “Manos a la Olla”, emitiendo opinión favorable al respecto;
Que, en virtud de lo expuesto, a fín de estandarizar los procesos y procedimientos que forman parte de la iniciativa “Manos a la Olla”, asi como generar su consecuente réplica a nivel de Lima Metropolitana y seguir contribuyendo al fortalecimiento de la labor de las ollas comunes en el Perú, se promueve la aprobación de la Guía de Réplica "Manos a la Olla”, la misma que ha de servir como documento guia y orientación para su implementación por parte de los gobiemos locales distritales, como un instrumento de referencia para trabajar tanto en la entrega de alimentos como en capacitar a los distintos beneficiarios en cuanto al autosostenimiento de las ollas comunes dentro de su jurisdicción o áreas de intervención o influencia;
es
Muni
idad Metropolitana de Lima
Que, mediante Informe N* DO00138-2021-MML-GAJ de fecha 23 de febrero de 2021, la Gerencia de Asuntos Jurídicos, opina que, la Municipalidad Metropolitana de Lima, de conformidad a la Ley Orgánica de Municipalidades, tiene competencia para promover el desarrollo social en su circunscripción de manera concertada con las municipalidades distritales, así como para controlar el cumplimiento de las normas de higiene y seguridad y promover la realización de proyectos de evaluación del nivel nutrición y de apoyo alimentario a los sectores de bajos recursos, por lo que resulta conforme a la normativa vigente que mediante Decreto de Alcaldía se apruebe la Guía de Réplica “Manos a la Olla” propuesto por la Gerencia de Participación Vecinal, el mismo que cuenta con la opinión favorable de la Gerencia de Planificación a través de la Subgerencia de Organización y Modernización, y se disponga su publicación en el diario oficial El Peruano;
Estando a lo expuesto y de conformidad a lo dispuesto por el numeral 6 del Artículo 20 y el Artículo 42 de la Ley N° 27972, Ley Orgánica de Municipalidades;
DECRETA:
Artículo 1. Aprobar la Guía de Réplica “Manos a la Olla”, la misma que como Anexo, forma parte integrante del presente Decreto de Alcaldía
Artículo 2. Encárguese a la Gerencia de Participación Vecinal, en el marco de sus competencias y atribuciones, brindar el asesoramiento y/o acompañamiento, a aquellas iniciativas institucionales y/o sociales interesadas en aplicar la Guía de Réplica “Manos a la Olla”.
Artículo 3. Encargar, a la Secretaría General del Concejo, la publicación del presente Decreto de Alcaldía en el Diario Oficial El Peruano y a la Subgerencia de Gobierno Digital e Innovación la publicación del presente Decreto de Alcaldía y su Anexo en el Portal Institucional de la Municipalidad Metropolitana de Lima (www.munlima.gob.pe), el mismo día de su publicación en el Diario Oficial El Peruano.
Artículo 4, El presente Decreto de Alcaldía entrará en vigencia al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial El Peruano.
POR TANTO:
Regístrese, Comuniquese y Cúmplase
Secretaria General del Concejo
GUÍA DE RÉPLICA
MANOS A LA OLLA
MUNICIPALIDAD METROPOLITANA DE LIMA GERENCIA DE PARTICIPACIÓN VECINAL
FEBRERO 2021
Tabla de Contenido
PRESENTACIÓN...
EXPERIENCIA COMPARADA.
2.1 La Olla de Chile...
2.2 Círculo de Hambre Cero — Comedores Comunitarios (Ecuador)...
2.3 Save Food.
- INICITIVA MUNICIPAL DE LIMA METROPOLITANA: MANOS A LA OLLA.
3.1 Objetivo general.
3.2 Objetivos específicos...
3.3 Público objetivo..
4, FASES Y COMPONENTES DEL INICIATIVA,
4.1 Registro de ollas (geolocalización)..
4.2 Gestión de alimentos...
4,3 Programa de formació!
4.3.1 Capacitaciones.
4,3.2 Asesorías (complementarias al programa)...
4.4 Evaluación final (sobre el impacto de la intervención)...
4.5 Monitoreo y seguimiento continuo...
4.6 Articulación con otros actores..
- PROTOCOLO Y BUENAS PRÁCTICAS EN TIEMPOS DE COVID-19.
5.1 RM 383-2020-MINSA sobre condiciones sanitarias de las ollas comunes...
5.2 RM 383-2020-MINSA sobre seguridad en el trabajo con las ollas comunes... 6. BIBLIOGRAFÍA
- ANEXOS...
Lista de Figuras y Tablas
Figura 1: Fases de la iniciativa Manos a la Olla. Figura 2: Acciones de la primera fase de la iniciativa Manos a la Oll Figura 3: Acciones de la segunda fase de la iniciativa Manos a la Olla. Tabla 1: Subtemas por sesión de capacitaciones. Figura 4: Pasos a seguir para desarrollar las capacitaciones. Figura 5: Seguimiento a lo largo de las fases de la iniciativa Manos a la Olla
PRESENTACIÓN
La pandemia de la COVID-19 ha provocado un aumento del hambre y representa una amenaza a la seguridad alimentaria en varios países de mundo. Un informe de FAO y WFP (2020) ha identificado a 27 países como susceptibles de sufrir crisis alimentarias a causa de la COVID-19. Esta situación no es ajena a América Latina, región que ya contaba con problemas endémicos como la fragilidad de sus economías, la desigualdad y el desempleo. El Programa Mundial de Alimentos estimó que, en el 2020, América Latina y el Caribe verían un aumento del 269% en el número de personas en situación de inseguridad alimentaria grave. Es decir, que el número de personas en la región que no tendrían la certeza de comer al día siguiente pasaría de los 4.3 millones que era en el 2019 a 16 millones en el 2020."
En el Perú, como era de esperarse, la situación del hambre también se ha agudizado: el Índice Global del hambre en el 2020 ha retrocedido a los niveles de seis años atrás (2014) (Ayuda en acción; Cesvi; HELVEVTAS; Hivos; Welthungerhilfe, 2020). La dureza de las medidas de aislamiento, la recesión económica mundial, las altas tasas de informalidad, entre otros factores, ocasionaron que muchas familias peruanas pierdan las fuentes de ingresos que les permitían cubrir sus requerimientos básicos, como los alimentarios. Según estimaciones del Banco Mundial (2020), la economía peruana en el año 2020 se habría contraído un -12%. Se calcula, además, que el incremento de la pobreza monetaria haya sido de 10 puntos porcentuales en dicho año, llegando a ser de 30.3% (Unicef, 2020). Solo en Lima Metropolitana el aumento de la pobreza fue de 7 puntos porcentuales.
En este contexto, y como estrategia de sobrevivencia en medio de una crisis alimentaria, en el país — y especialmente en Lima- se observó un fenómeno particular: la reactivación de las ollas comunes. Las ollas comunes son una iniciativa popular que congrega a un grupo de personas con la finalidad de cubrir su necesidad básica de alimentación y para lo cual comparten insumos y esfuerzos en la preparación de los alimentos. Si bien las ollas comunes existen en el Perú desde hace muchos años, es en épocas de crisis donde resurgen y su labor se vuelve fundamental para la subsistencia de miles de personas. Así ha ocurrido históricamente, las ollas comunes fueron también de gran ayuda en terremotos y catástrofes que azotaron al país.?
En la actualidad, las ollas comunes también se han consolidado como la principal alternativa para paliar el hambre generado por la pandemia del coronavirus. En efecto, mientras otras organizaciones comunitarias de asistencia alimentaria, como Vasos de Leche y Comedores Populares, estuvieron cerradas gran parte del 2020 acatando las medidas de confinamiento del gobierno, las ollas comunes empezaron a multiplicarse. Esto se observó sobre todo en Lima, una ciudad en la que, solo entre febrero y abril del 2020, 1,216,600 personas ya habían perdido su empleo (INEl, 2020). Asi, solo entre julio y setiembre del 2020, el registro de ollas comunes de la Municipalidad Metropolitana de Lima pasó de 377 a 901.
1 Véase “La pandemia de COVID-19 provoca un aumento del hambre en América Latina”. Disponible en httos://news.un.org/es/story/2020/07/1478081
2 Véase “La reactivación de las ollas comunes: la iniciativa para sobrevivir a la crisis económica por la pandemia”. Disponible en httos://ien.orz.0e/noticias/analisis-la-reactivacion-de-las-ollas-comunes-lainiciativa-oara-sobrevivir-a-la-crisis-economica-sor-la-vandemia/
En respuesta al crecimiento del número de ollas comunes y la concientización del rol que ejercen, surgieron diversas iniciativas con el fin de contribuir a su subsistencia. La masificación de su presencia a través de la televisión y redes sociales contribuyó a sumar esfuerzos. Así, el propio gobierno destinó fondos a la atención de ollas comunes.? Aunque valiosos, estos esfuerzos eran desarticulados y de bajo impacto: la provisión de alimentos durante un pequeño periodo de tiempo. Ante ello, en mayo del 2020 la Municipalidad Metropolitana de Lima asumió la tarea de idear e implementar la primera iniciativa integral para ollas comunes. Así, como respuesta a la pandemia, a través de la estrategia integral Lima te Cuida, se fortaleció la iniciativa Manos a la Olla, el cual en la actualidad está orientado a trabajar con las ollas comunes de Lima Metropolitana en 4 fases consecutivas: su registro en un mapa georreferenciado, su abastecimiento a través de la canalización de donativos, su fortalecimiento a través de un programa formativo y su evaluación final.
Manos a la Olla es la primera iniciativa que busca fortalecer el rol de las ollas comunes y su sostenibilidad en el tiempo. Hasta la fecha, Manos a la Olla ha logrado sistematizar un registro de 974 ollas comunes georreferenciadas perteneciente a 31 distritos de Lima Metropolitana. Asimismo, ha logrado recolectar 320 toneladas de alimentos provenientes del apoyo de diversas ONGs y empresas públicas y privadas. Esto ha permitido proveer donaciones a un total de 355 ollas comunes de 21 distritos, ofreciendo más de 306,727 raciones de comida. Por otro lado, 116 ollas comunes han formado parte del Programa Formativo, y otras se siguen sumando.
Este esfuerzo y sus logros ya han sido reconocidos por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), quien entregó a la Municipalidad de Lima, por esta iniciativa de asistencia alimentaria, el premio Eduardo Campos en la séptima edición del concurso internacional “Gobernante: El Arte del Buen Gobierno 2020”.* Este concurso, que reconoce a las mejores iniciativas innovadoras de los gobiernos sub nacionales de América Latina y el Caribe, tiene como objetivo identificar y documentar experiencias en la gestión pública que hayan puesto énfasis en la innovación, inclusión social o sostenibilidad en el contexto de la COVID-19, con miras a servir de ejemplo a otras gestiones de la región.
En línea con este objetivo y con el deseo de seguir contribuyendo al fortalecimiento de la labor de las ollas comunes en el Perú, la Municipalidad Metropolitana de Lima pone a disposición de todos los interesados la presente “Guía para la Réplica de la iniciativa Manos ala Olla”, esperando que esta sea una herramienta útil para el trabajo con estas organizaciones comunitarias. La elaboración de esta guia contó con el apoyo técnico del Grupo de Análisis para el Desarrollo-GRADE, institución que además viene colaborando en la sistematización de la experiencia de la
? Véase “El Gobierno financiará a ollas comunes con 5/22 millones”, Disponible en httos://r09.0e/economia/economia/el-sobierno-financiara-ollas-comunes-con-s-22-millones-en-los-ultimosmeses-del-ano-midis-estado-de-emergencia-noticia- 1292955#:~:text=E1%20premier%20Walter%20Martos%20tambi%C3%AIN, asiznado%20a%2010s%20comed ores%20n0oulares. &text=E1%20Gobierno% 20destinar%C3%A1%205%2F22, /%20diciembre%20de%20este% 20a%C3%B10,
- La iniciativa inicial, orientada a contribuir en ia reducción del desperdicio de alimentos, también fue reconocida con el premio de CAD a las Buenas Prácticas en Gestión Pública 2020, por su labor previa a la pandemia, recuperando de mercados alimentos que iban a ser desechados por su grado de madurez o por su aspecto.
Municipalidad en su trabajo con ollas comunes. La guía cuenta con 5 secciones. La primera sección corresponde a la presente introducción. La segunda sección presenta una revisión de iniciativas globales de trabajo con ollas comunes o de trabajos en el ámbito alimentario con alguna similitud a las acciones empleadas por la MML. La tercera sección hace una breve presentación de la iniciativa y sus objetivos. La cuarta sección explica detalladamente cada fase de la iniciativa y los componentes transversales de la misma. Finalmente, la quinta sección brinda un protocolo de acción para la réplica de la iniciativa en el contexto de la COVID-19.
- EXPERIENCIA COMPARADA
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La Olla de Chile es una iniciativa civil chilena surgida en el contexto de la COVID-19. Verifica y difunde información acerca de ollas comunes, comedores solidarios y otras formas de alimentación comunitaria. Su objetivo se limita a recolectar y hacer disponible la información de este tipo de organizaciones, para conectarlas con personas o entidades que estén interesadas en realizar donaciones o aportes particulares. Es decir, no gestiona donativos ni cumple un rol intermediador, sino que solo pone a disposición pública información confiable, precisa y transparente.
Para que una organización social de alimentación comunitaria pueda estar publicada en la web de La Olla de Chile solo son necesarios 4 sencillos pasos. El primero consiste en la inscripción de la olla por parte de dirigentes o miembros de la misma. Para esta inscripción, se debe llenar un cuestionario sencillo con información sobre la ubicación y el número de raciones preparadas por día. El segundo paso consiste en la verificación de la veracidad de los datos por parte de los voluntarios de la iniciativa. El tercer paso consiste en complementar la información de los canales de comunicación de las ollas comunes con ayuda de los voluntarios. Finalmente, el cuarto y último paso es la publicación de la olla común con todos los datos necesarios para obtener la ayuda requerida.
Hasta la fecha, la Olla de Chile ha logrado publicar y verificar la información de 288 ollas comunes. De estas, el 62% ha recibido algún tipo de donativo (alimentos o dinero).
2.2 Círculo de Hambre Cero — Comedores comunitarios (Ecuador)
Círculo de Hambre Cero es un programa del gobierno ecuatoriano que cuenta con aval de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) y que busca atender las necesidades derivadas de la emergencia sanitaria del coronavirus al mismo tiempo que genera oportunidades de trabajo para la comunidad.
La iniciativa, lanzada en agosto del 2020, contempla la implementación de comedores comunitarios en aquellos sectores con los niveles más altos de desnutrición. Para ello, primero se
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realiza la identificación de zonas vulnerables por parte de la Vicepresidencia de la República. Posteriormente, se realiza la implementación de los espacios de preparación y entrega de alimentos. Esta iniciativa, además, busca el apoyo de las empresas privadas a través del “apadrinamiento” de nuevos comedores. Asimismo, se busca una alianza con alguna organización o fundación local que controle la ejecución y registre los datos necesarios para medir resultados.
Otras acciones contempladas en la iniciativa son la búsqueda de oportunidades para mujeres dentro de la comunidad, el desarrollo de huertos orgánicos, la reducción de desperdicios en la producción local agrícola, la búsqueda de fondos internacionales y un acuerdo con el sector privado para adoptar un plan nacional contra la desnutrición infantil.
2.3 Save food
Save Food es una iniciativa a nivel mundial promovida por la Organización de las Naciones Unidas contra el desperdicio alimentario. Los objetivos de esta iniciativa son disminuir el desperdicio de alimentos, sensibilizar a nivel industrial sobre las pérdidas de alimentos y lograr que los consumidores planifiquen sus compras. Con estos fines, la iniciativa Save Food promueve el diálogo continuo entre la industria, la investigación, la política y la sociedad civil. Además, dada la necesidad de un enfoque pluridisciplinar, Save Food recibe el apoyo de las divisiones de la FAO que trabajan sobre la producción, el procesamiento y la comercialización agrícola y pesquera; la nutrición y protección del consumidor; los recursos naturales; el desarrollo económico y político y la protección social; las estadísticas; la comunicación y las alianzas.
El programa global reposa en cuatro pilares principales:
- Colaboración y coordinación de iniciativas mundiales para reducir las pérdidas y los desperdicios de alimentos. Save Food ha establecido una alianza global con organizaciones públicas y privadas y compañías activas en la lucha contra las pérdidas y los desperdicios de alimentos. Para desarrollar, planificar e implementar intervenciones y recursos de forma eficiente es imprescindible que todas las iniciativas estén bien coordinadas de manera que todos los participantes sepan qué está ocurriendo en el mundo; se compartan información, problemas y soluciones; y se armonicen metodologías, estrategias y enfoques.
2 Aumentar la sensibilización sobre el impacto y las soluciones de las pérdidas y los desperdicios de alimentos. Esto es posible mediante la realización de campañas de comunicación y publicidad, la divulgación de los hallazgos y resultados de la Iniciativa Save Food y la organización de
congresos regionales Save Food.
3 Investigación en políticas, estrategias y programas para reducir las pérdidas y los desperdicios de alimentos. Esto incluye la realización de una serie de estudios nacionales y regionales para analizar las causas de las pérdidas de alimentos y soluciones viables. La Ini Save Food también dirige estudios sobre los impactos socioeconómicos de las pérdidas y los desperdicios de alimentos y sobre los marcos políticos y normativos que les afectan.
Apoyo a proyectos para que los sectores público y privado piloten e implementen estrategias de reducción de pérdidas de alimentos.
INICIATIVA MUNICIPAL DE LIMA METROPOLITANA: MANOS A LA OLLA
La iniciativa Manos a la Olla fue inicialmente lanzada en el año 2019 por la Municipalidad Metropolitana de Lima, a través del voluntariado municipal, como una respuesta a los altos niveles de desperdicio alimentario en la ciudad. La iniciativa apuntaba a concientizar a los trabajadores de los mercados de Lima Metropolitana sobre el aprovechamiento y la donación de los alimentos que ellos consideran que no se encontraban en buen estado. A su vez, se apuntaba a sensibilizar a los ciudadanos limeños sobre los impactos negativos generados a causa de la basura orgánica acumulada. En esa línea, sus principales acciones eran concientizar, recolectar, transformar y alimentar a poblaciones vulnerables (albergues, comedores populares, otros).
Sin embargo, frente a la agudización de la vulnerabilidad de la seguridad alimentaria generada por la pandemia de la COVID-19, la Municipalidad Metropolitana de Lima se vio en la necesidad de adaptar su iniciativa Manos a la Olla a las prioridades del nuevo contexto. Así, con la finalidad de poder atender las necesidades alimentarias de la población más vulnerable y apoyar a las ollas comunes en la implementación de protocolos adecuados para la lucha contra la COVID, la iniciativa Manos a la Olla se renovó en mayo del 2020. Actualmente está dirigida a canalizar la ayuda que requieren las ollas comunes, a brindarles el soporte necesario para que estas puedan afrontar de manera exitosa la reciente crisis alimentaria y a generar estrategias de desarrollo comunitario.
La Figura 1 resume las 4 fases de la iniciativa Municipal Manos a la Olla: registro de ollas (geolocalización), gestión de alimentos, programa formativo y evaluación final. Además, muestra que estas fases tienen una secuencia lineal ordenada. Asimismo, se observa que la iniciativa cuenta con un componente transversal a todas las fases: el seguimiento o monitoreo. Y muestra también que el trabajo articulado con otros actores es fundamental durante las 3 primeras fases de la iniciativa.
Figura 1: Fases de la iniciativa Manos a la Olia
Flujograma \”
PROGRAMA FORMATIVO.
Mitigar los impactos de la falta de acceso a alimentos en la población en situación de vulnerabilidad por la presencia de la COVID 19, en distritos con altos índices de pobreza y pobreza extrema.
3.2 Objetivo específicos
Crear un registro actualizado de ollas comunes en Lima Metropolitana.
Articular a las ollas comunes de Lima Metropolitana con otros actores que puedan proveerlas de los donativos necesarios y canalizar las ayudas que aseguren el cumplimiento de su rol comunitario.
e Fortalecer sus capacidades de gestión administrativa para lograr la autogestión y empoderamiento comunitario con sostenibilidad económica y social.
Brindar capacitación en buenas prácticas de higiene y protocolos de prevención de la COVID-19 y otras enfermedades.
Brindar capacitación en temas vinculados a la nutrición en general, promoviendo el consumo de alimentos saludables.
Fomentar una gestión organizacional sólida en las ollas comunes de Lima Metropolitana para que sean sostenibles, resilientes y se encuentren preparadas para emergencias.
3.3 Público objetivo
Familias que integran alguna olla común en Lima Metropolitana o que se benefician de ellas mediante las raciones que estas ofrecen.
- FASES Y COMPONENTES DEL INICIATIVA
Como se mencionó en el apartado anterior, la iniciativa Manos a la Olla en la actualidad cuenta con 4 fases. Para la implementación o replicación de esta iniciativa deberá considerarse el detalle de cada una de estas fases. En ese sentido, a continuación, se describe cada una de las 4 fases de la iniciativa, así como los 2 componentes transversales de la misma.
4.1 Registro de ollas (geolocalización)
La primera fase de la iniciativa consiste en el registro de ollas comunes. El objetivo principal de esta fase es contar con un registro georreferenciado de las ollas comunes existentes en el ámbito de intervención. En el caso del trabajo de la Municipalidad Metropolitana de Lima, este ámbito de acción fue, lógicamente, Lima Metropolitana.
Para contar con este registro georreferenciado de ollas comunes, la entidad encargada de poner en marcha la iniciativa deberá, en primer lugar, facilitar canales para el auto registro de estas por parte de sus dirigentes o integrantes. Estos canales pueden ser de distintos tipos, desde fichas
de inscripción ubicados en puntos seleccionados (municipios, CETPROS,* locales comunales) hasta fichas virtuales disponibles en enlaces web. La información obtenida en este primer registro debe ser la necesaria para la identificación y posterior ubicación precisa de las ollas comunes; es decir, la información requerida deberá ser, por lo menos, el distrito en el que se ubica la olla, el nombre de la olla, el número de familias y/o raciones y algún teléfono de contacto.
En segundo lugar, la entidad encargada deberá visitar la olla común para registro, georreferenciación en el mapa y la caracterización correspondiente. Esta última acción es necesaria dado que permite identificar las particularidades de cada olla en infraestructura, acceso a servicios, cantidad de familias beneficiarias, tipos de vulnerabilidad, entre otras. A partir de ello, se adecuan las estrategias que respondan a las necesidades particulares detectadas. Para estas acciones, es recomendable establecer alianzas con instituciones públicas, privadas y organizaciones que tengan presencia en el área o distrito
En tercer lugar, una vez que se cuenta con los datos claves de las ollas, como el número de personas atendidas, las características de la infraestructura y la ayuda recibida de otras instituciones, se debe priorizar a las ollas que serán atendidas en el corto plazo. Esto implica a su vez un trabajo de coordinación y acuerdo sobre los criterios de priorización. Algunos de los criterios que se recomienda que sean utilizados son los siguientes:
— Distritos calificados con altos índices de pobreza y pobreza extrema.
Zonas más vulnerables dentro de los distritos.
Zonas donde se identifique ausencia o escaso apoyo a ollas comunes.
- Distritos que tienen zonas de alto índice de contagio por COVID-19
70.0 más beneficiarios en situación de vulnerabilidad por olla común.
Figura 2: Acciones de ia primera fase de la iniciativa Manos a la Olla
- Los dirigentes inscriben sus ollas: ubicación (distrito, zona), nombre de la ola)
gi común, número de familias, número de raciones, coordinación con alguna SÓN institución, contacto. }
En trabajo conjunto con aliados se ubica a la olla para su caracterización y georreferenciación.
Se prioriza a las ollas con las cuales se va a trabajar en las siguientes líneas de acción.
5 Los CETPROS son los Centros de Educación Técnica Productiva.
4.2 Gestión de alimentos
La segunda fase de la iniciativa consiste en la gestión" y posterior entrega de alimentos donados a las ollas comunes previamente registradas en el mapa de georreferenciación. En ese sentido, el principal objetivo de esta fase es vincular a las ollas comunes identificadas con otras organizaciones que puedan abastecerlas de los donativos que requieran, especialmente de alimentos. Para lograr ello, se han identificado 4 fuentes de donativos: empresas privadas, instituciones estatales, organizaciones sin fines de lucro y mercados.
Para todos los casos, la información registrada al momento de la inscripción es crucial, sobre todo la relacionada al número de beneficiarios empadronados y al número de raciones preparadas diariamente en la olla. En tal sentido, esta información deberá ser actualizada permanentemente. Con esta información, la entidad encargada de la réplica de esta iniciativa deberá contactarse con las potenciales fuentes de donativos. En el caso de empresas privadas, empresas públicas y organizaciones sin fines de lucro, la entidad encargada de la réplica deberá buscar el apadrinamiento de las ollas comunes registradas y priorizadas. Además, cabe mencionar que la entidad encargada de la réplica puede buscar establecer alianzas con instituciones estatales encargadas de la provisión de alimentos u otros insumos; por ejemplo, Qali Warma o INDECI. Esta última acción cobra importancia sobre todo en situaciones de confinamiento, en los que la población no acude a los lugares en los que solía recibir la ayuda.
Por otro lado, en el caso de los mercados, la estrategia a utilizar es la concientización sobre el desperdicio de alimentos y el rescate de los mismos. Para ello, el plan de acción es la formación de voluntarios que realicen visitas a los establecimientos, informen a los comerciantes sobre el máximo aprovechamiento de los productos y los impactos negativos de los desperdicios, y finalmente coordinen con los comerciantes la recolección de los insumos. Asimismo, con el fin de consolidar la iniciativa como una práctica sostenible, se recomienda formar alianzas con comerciantes mayoristas para obtener donaciones de aquellos alimentos que no puedan ser comercializados por razones estéticas o porque estén próximos a vencer.
Igual de importante es la gestión de alimentos con los donantes, donde la primera acción a realizar debe ser la sensibilización de los agentes que son potenciales proveedores de insumos, es decir, de empresas, organizaciones sin fines de lucro y mercados. Esta primera acción debe lograr que los agentes mencionados tomen consciencia de la problemática de hambre que viene afectando a la población más vulnerable. Asimismo, se debe presentar la función de las ollas comunes en este contexto y la iniciativa para apoyarlas.
La siguiente acción es la adopción de una olla, lograr que los agentes sensibilizados brinden donaciones en beneficio de alguna olla común, previa validación in situ de la información registrada durante la primera fase, esta validación sería la otra acción de la segunda fase. La primera visita debe ser utilizada para establecer un primer contacto entre los dirigentes de las ollas comunes y la institución encargada de la réplica, y el momento para informar sobre la importancia de la
© Los donativos los gestiona la entidad que busca los insumos para ser donados, sea una municipalidad distrital, provincial o alguna otra institución que realice la réplica,
transparencia en el uso de los insumos que recibirán de los donantes, y los documentos que serán reportados como una estrategia de transparencia y mejora continua del servicio que prestan en la situación de crisis; entre estos documentos se consideran padrones de recepción de alimentos firmados por los comensales, y actas de recepción de insumos firmadas por los coordinadores de las ollas comunes. La siguiente acción corresponde a la entrega de las donaciones obtenidas, cuya gestión previa involucra crear mecanismos de recepción, a través de una entidad receptora autorizada en el caso de instituciones públicas”, y de registro, dada la necesidad de ordenar el ingreso y destino de los insumos o el dinero donado, y aplicar criterios de transparencia en su gestión. Finalmente, la última acción es recoger padrones y validar las actas para poder contar con documentos que sustentes la ayuda efectuada.
Figura 3: Acciones de la segunda fase de la iniciativa Manos a la Olla
Sensibilizar a las empresas, organizaciones y/o comerciantes de mercado sobre el apoyo que requieren las ollas comunes y presentarles la iniciativa
Lograr que los agentes sensibilizados apadrinen una de las ollas geo localizadas 4 Adopeion de uña la J
Visitar a las ollas comunes para validar y/o actualizar la información registrada en el primera fase y, además, generar un primer contacto con los dirigentes
Entregar los donativos conseguidos
pa Recoger padrones y validar actas
4.3 Programa de formación
La tercera fase de la iniciativa corresponde a un programa formativo para las ollas comunes. Este programa formativo está compuesto por los módulos formativos, seguimiento y monitoreo y asesoría. Tanto las capacitaciones, como las asesorías, están orientadas al liderazgo de las ollas comunes. El objetivo de esta línea de acción es el fortalecimiento de las capacidades de los miembros de las ollas comunes en nutrición, salubridad, gestión y organización, con el fin de mejorar las funciones y la autogestión de estas organizaciones de asistencia alimentaria.
7 En el caso de la Municipalidad de Lima, la entidad receptora autorizada es la Fundación Lima.
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Capacitaciones
Las capacitaciones se desarrollan en torno a 4 pilares: nutrición, salubridad, gestión y organización. Son desarrolladas en un total de 5 sesiones. La primera sesión corresponde a una sesión introductoria o de presentación y las 4 sesiones restantes a cada uno de los 4 pilares o áreas formativas. A continuación, se describe el contenido de cada sesión y se presenta la Tabla 1, la cual es una Síntesis de los subtemas vistos en cada sesión. La información a detalle sobre cada pilar es presentada en los Anexos 1-5.
Alimentación, solidaridad y estrategias: En esta sesión introductoria las/los participantes toman contacto inicial con la temática general de la capacitación: la seguridad alimentaria. Se espera que las/los participantes reconozcan, a partir de su experiencia en la construcción de estrategias de asistencia alimentaria para poblaciones vulnerables, sus prácticas y conocimientos previos e identifiquen el papel de la asistencia alimentaria dentro de la temática de seguridad alimentaria. Con ese fin, se presenta de forma didáctica una visión histórica de las estrategias de asistencia alimentaria emprendidas por la sociedad civil, liderada principalmente por mujeres, a lo largo de la historia contemporánea del Perú y de la región latinoamericana con el objetivo de dar a conocer y evidenciar la importancia del fortalecimiento del liderazgo social para abordar la actual problemática de seguridad alimentaria. De manera complementaria, se presenta la importancia de las habilidades blandas y las habilidades sociales como base para mantener las redes de colaboración y solidaridad que requieren las organizaciones para sostenerse en el tiempo.
Alimentación saludable por una vida mejor: En esta sesión se desarrolla el primer pilar o área formativa: Nutrición. El contenido se adecua a las exigencias del presente contexto que pone en riesgo la seguridad alimentaria, convirtiéndose en un gran reto para la población de escasos recursos económicos, quienes proponen superarlo a través de las ollas comunes. La propuesta plantea el concepto de alimentación saludable desde una perspectiva amplia, que comienza con la disponibilidad y acceso a alimentos naturales variados y de calidad, hasta la aplicación de los principios nutricionales adecuados para el consumo y aprovechamiento biológico de los alimentos según las características de la población. Se espera que las/los participantes reflexionen desde su experiencia sobre las problemáticas que vulneran los principios de seguridad alimentaria nutricional en el contexto actual e integren conocimientos que los resguarden. En tal sentido, se desarrollan conceptos básicos para el abordaje del pilar Nutrición como: el plato saludable; los principales grupos de alimentos y su correcta combinación, los cuales se ejemplifican con recetas modelo, También se presentan lineamientos para la adecuada alimentación de niños, adultos mayores y población vulnerable, quienes se encuentran especialmente propensos a enfermedades como la anemia en contextos de crisis alimentaria. Adicionalmente se introducen fuentes de información digital que acerque a las participantes al aprovechamiento y utilización de toda la variedad de los productos de temporada disponibles en los mercados. Es importante contar con el apoyo de las oficinas de programas alimentarios o similares, sea dictando el módulo o validando el contenido del mismo.
Con la comida no se juega: En esta sesión se desarrolla el segundo pilar o área formativa: Salubridad. Los contenidos se basan en la normativa brindada por el Ministerio de Salud del Perú, RM 383-2020, la cual brinda las orientaciones sanitarias mínimas para la preparación de alimentos en una olla común. La propuesta de sesión pretende presentar alternativas, según las condiciones y recursos con los que cuente cada olla común, respecto a la manipulación de alimentos, las condiciones de infraestructura, abastecimiento y uso del agua, disposición de residuos sólidos, señalización de espacios y demás, para lograr la correcta implementación de dicha normativa en las ollas comunes. Del mismo modo, se busca brindar las herramientas necesarias a las participantes para prevenirla transmisión de la COVID-19 y otras enfermedades infecciosas a la población beneficiaria.
n de futuro y autogestión: En esta sesión se desarrolla el tercer pilar o área formativa: Gestión. Los contenidos de esta sesión se enfocan en fortalecer las capacidades de gestión de las ollas comunes para lograr la autogestión y empoderamiento comunitario con sostenibilidad económica y social. Se presentan herramientas de gestión que permiten realizar un diagnóstico interno y externo de la organización (FODA), administrar los recursos económicos y humanos de forma eficiente y generar estrategias de autogestión económica que permitan potenciar y producir nuevos recursos para la olla común.
Reconocimiento y participaciór
n esta sesión se desarrolla el cuarto pilar o área formativa: Organización. Los contenidos de esta sesión buscan promover una cultura democrática con perspectiva de igualdad de género en la organización de las ollas comunes. Se espera que las participantes aborden herramientas y propuestas de gestión democrática, así como que las organizaciones se vinculen con instancias de reconocimiento municipal como el Registro Único de Organizaciones Sociales (RUOS) que permitan su actuación en los espacios de participación ciudadana disponibles para posicionar el tema de la seguridad alimentaria y su relevancia en contextos de emergencia.
Tabla 1: Subtemas por sesión de capacitación
Sesión
Alimentación, solidaridad y estrategias
Sub-temas
Bienvenida y explicación de metodología de trabajo.
Seguridad alimentaria: El rol de las organizaciones sociales y del liderazgo histórico de las mujeres.
Habilidades sociales para un liderazgo ético e igualitario.
Área Formativa
Introducción
Alimentación saludable
Alimentación balanceada.
Reconocimiento y participación
VU Productos de temporada. Nutrición por una vida mejor Recetario nutritivo. RM 383-2020-MINSA — Orientaciones — sobre 3 condiciones sanitarias mínimas para preparar alimentos en olla común. . Ñ Buenas prácticas de higiene y su relación con la a Con la comida no se juega | noo Pract! igiene y Salubridad prevalencia de enfermedades. Distribución de tiempos y espacios para preparación de alimentos en ollas comunes (Señalética básica). 4 FODA: Identificación de fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. Herramientas de gestión: Presupuesto, registro de Visión de futuro y | He"tamientas de gesti upu ei o be ingreso y salida de recursos económicos, | — Gestión autogestión Ñ ; inventario. Estrategias de autogestión. Importancia de la rendición de cuentas. 5 Género y cultura democrática en las organizaciones
sociales.
Instancia de inscripción: RUOS.
Espacios de participación ciudadana y promoción de la seguridad alimentaria en Lima Metropolitana.
Organización
Se recomienda la participación en las 5 sesiones de todos los miembros que están
encargados del proceso de preparación y distribución de alimentos de las ollas comunes. Las
sesiones cuentan con una duración de 1 hora con 30 minutos, en las cuales se propone desarrollar
cuatro momentos que se consideran relevantes para lograr que se lleve a la práctica lo aprendido:
© Recolección de experiencias: Momento introductorio que permite a las/los participantes problematizar y delimitar el tema a trabajar desde su experiencia y subjetividad, con la finalidad de conocer la práctica y visión general que tienen las/los participantes sobre la temática planteada. Para este momento se recomienda formular preguntas, presentar
estudios de caso o utilizar recursos audiovisuales que introduzcan al participante al tema planteado.
e Exposición: Momento central en el que se realiza el desarrollo expositivo del tema. Se recomienda vincular l
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